SHANGHAI, China.- La actividad manufacturera de China registró una baja mayor a la esperada, lo cual provocó una caída del 7% en el mercado bursátil local. Por esta razón, en el primer día de operaciones del año, las operaciones financieras se interrumpieron por primera vez en su historia para contener las pérdidas.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI) del sector manufacturero de Caixin, un indicador específico de la actividad, descendió hasta 48,2 en diciembre frente al 48,6 de noviembre, según el estudio realizado por el proveedor de servicios de información financiera Markit. Una cifra superior a 50 indica expansión, mientras que una por debajo representa contracción. Esta caída en la actividad manufacturera fue mayor a la esperada y afectó las expectativas del mercado, según los analistas chinos.

El índice CSI 300, que recoge el rendimiento combinado de tres centenares de empresas que cotizan en las dos bolsas de China (Shanghai y Shenzhen), se desplomó el 7%, a poco del cierre de las operaciones. El índice general de Shanghai, el referencial de las bolsas chinas, registro pérdidas del 6,8%. Por su parte, en Shenzhen, el referencial local registró una caída del 8%.

El temblor del mercado bursátil de China coincidió con el lanzamiento de un mecanismo interruptor de operaciones, que suspendió las transacciones en forma temporal en respuesta a fuertes fluctuaciones. A pesar de la medida, la pausa no sirvió para enfriar la situación, y el 7% en que concluyó prematuramente la jornada llegó rápidamente después de ese cuarto de hora en que ambos mercados permanecieron congelados.

Las nuevas normas por las que ocurrió el cierre prematuro, impulsadas por la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV), entraron en vigor el 1 de enero, por lo que, en la práctica, se aplicaron ayer por primera vez, en el primer día de cotización. La incertidumbre sobre la evolución de la economía china y el cierre prematuro de sus bolsas, alimentaron también fuertes caídas en los principales mercados del mundo.

“Este año será una repetición de 2015, con mayores riesgos”, explicó Peter Dixon, economista de Commerzbank. “El funcionamiento de la economía global se basa en fundamentos débiles, con una desaceleración adicional en China e incertidumbre sobre las medidas políticas en las economías desarrolladas”, subrayó.

Caída general

Las bolsas estadounidenses y europeas registraron una fuerte caída tras el desplome de los valores en Asia, donde China suspendió totalmente las operaciones por primera vez en su historia. La segunda mayor economía asiática, Japón, también sufrió caídas del 3%. Además hubo caídas en las bolsas de Hong Kong, Corea del Sur y Taiwán.

En Londres, el índice FTSE 100 cayó 2,4%, mientras que el DAX alemán bajó casi 4,3%.

Entre los grandes perdedores en Londres estuvieron las acciones en importantes mineras con fuertes intereses en China, mientras que también cayeron los títulos de gigantes petroleros como BP y Royal Dutch Shell, en medio de las crecientes tensiones entre Irán y Arabia Saudita.

En Nueva York, Wall Street abrió con pérdidas superiores al 2%. Durante la jornada, el principal índice Dow Jones Industrial registró incluso una caída de cerca del 2,5%, para cerrar finalmente con pérdidas del 1,58%. El S&P-500 cerró 1,53% abajo, mientras que el selectivo tecnológico Nasdaq 100 cayó 2,08%. (Télam-DPA)